En lugar de creer, aceptar y agradecer que fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios, nos hicimos dioses a nuestra imagen y semejanza, como si los todopoderosos fuésemos nosotros; otorgándonos a nosotros mismos el derecho de creer en Su existencia a nuestra manera, en lugar de conocerle y creerle a Él, el único Dios fiel y verdadero, que amó tanto al mundo, a Su creación (nosotros), que no estimó ser Dios como algo a que aferrarse, sino que, tomando forma humana, vino a servir, humillándose hasta lo sumo, para llevarse el castigo que merecíamos por nuestra desobediencia, rebeldía y maldad, y darnos la victoria sobre la muerte y una vida abundante y eterna.
Preferimos hacernos dioses que sirvan nuestros deseos, que alcen nuestro ego hasta lo más alto, dándonos lo que queremos y anhelamos, sin pensar si realmente es o no bueno para nuestras vidas (y si es algo bueno de verdad). en lugar de anhelar conocer la verdad para ser verdaderamente libres.
Somos así… egocéntricos, egoístas, orgullosos, rebeldes, insensatos, amantes del dinero y los placeres del mundo, más que de Dios… y, en medio de todo, Dios sigue siendo el mismo: bueno, fiel, perfecto, bondadoso, misericordioso, magnífico, asombroso y tantos atributos que no podríamos enumerarlos todos jamás…
Cada día de vida, es una muestra de Su infinita misericordia.
En medio de nuestra rebeldía y en nuestra fragilidad (que muchas veces nos negamos a reconocer por no mostrar debilidad), el único que tiene en Sus manos y en Su Palabra el poder de dar vida y quitarla, nos sigue dando una oportunidad tras otra de arrepentirnos y volver a Él, porque no quiere que nos perdamos para siempre…
Ojalá tu, que lees esto, sepas que no es demasiado tarde; que si sigues aquí, es porque Él así lo ha querido, porque te ama, porque murió por todos nosotros, para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad; para hacernos nuevos en Él, redimiendo nuestras vidas, nuestras historias, para darnos un nuevo comienzo, llevándonos de la mano hacia el conocimiento de toda verdad, hacia el hombre más hermoso que ha existido jamás: Jesús, el Cristo, nuestro Amado Mesías, Señor y Salvador ❤️🔥
Que Dios te bendiga.

Deja una respuesta